Esto puede parecer un dato más, que no nos influye en nuestra vida
cotidiana, pero no es así. Muchas personas creen que si tiran cualquier residuo al
contenedor gris, alguien en una planta de clasificación lo separará en función del material del que esté hecho. Nada más
lejos de la realidad, los camiones que recogen estos contenedores, una vez
llenos, van directos a los vertederos, donde vierten todo su contenido, se
compacta y es enterrado.
Si multiplicamos los 531 kilos de basura generada, por los 46.152.925 residentes que
éramos en España hace dos años, se puede afirmar que se generaron 24,5 millones de toneladas de residuos, que hubieran
acabado debajo de la tierra sin ser reciclados.
Según datos proporcionados por la Comisión Europea, se recicló
el 15 % de toda la basura que se tiró en nuestro país. Muy por detrás de países
como Suiza (35 %), Alemania (45%) o Irlanda (37%), países que se encuentran a
la cabeza del reciclaje europeo.
Nuestros hábitos de consumo son muy diferentes a los del resto de Europa,
pero si nos concienciamos y luchamos por ellos, podremos mejorar nuestro
porcentaje, participando en la recogida de selectiva.
Es mejor tener cuatro cubos de basura en casa, que 24,5
millones de toneladas debajo de la tierra, ¿no creéis?