martes, 4 de agosto de 2015

Residuos en países en vías de desarrollo

Aquellos países en los que la alimentación, la sanidad y la educación son prioritarios para la población y los gobernantes, el medio ambiente pasa a un plano casi invisible. Lo que conlleva a que sus tasas de contaminación sean demasiado elevadas en relación a sus actividades, debido a que no se tienen en cuenta en ningún momento las consecuencias ambientales de las acciones, ni a corto ni a largo plazo.

En los países en vías de desarrollo, la actividad industrial y los hábitos de consumo de su población ha cambiado drásticamente en los últimos años. Ejemplo de ello son los países centroamericanos. Personalmente conozco de primera mano la situación relativa a la gestión de residuos de la República de Guatemala.

En los últimos años, los hábitos de consumo han cambiado mucho, lo que ha hecho variar la composición de sus flujos de residuos. Aunque el porcentaje de materia orgánica sigue siendo alto, han empezado a aparecer diferentes materiales como son plásticos, vidrio, aluminio, hierro, etc.

El problema derivado de estos cambios, es que la legislación ambiental y el sistema de gestión de residuos del país no han sido adaptados a este cambio. Todos los residuos son llevados directamente a los vertederos, sin ninguna clasificación, a excepción de los segregadores, personas que separan los materiales que posteriormente pueden vender (principalmente hierro, aluminio y plásticos de alta densidad).

No todos los vertederos, o botaderos como son denominados en latinoamércia, tienen sistema de aislamiento del suelo, de tratamiento de lixiviados o de extracción de metano, lo que supone no sólo un elevado riesgo ambiental sino también sanitario. La falta de aislamiento provoca que los lixividados generados por la degradación de los residuos, se filtren a acuíferos cercanos, con su consiguiente contaminación.

No es habitual encontrar sistemas de compostaje o biometanización en los vertederos guatemaltecos. En un país en el que la agricultura y la ganadería conforma un cuarto del PIB, debería tenerse en cuenta el mercado del compost generado a partir de la materia orgánica proveniente de los residuos urbanos, que generaría un beneficio no sólo ambiental sino económico.

Desde ONGs y asociaciones se plantean numerosos planes de mejora ambiental, pero se encuentran con multitud de limitaciones tanto institucionales como legislativas. El desarrollo de una legislación ambiental adecuada es imprescindible para poder conseguir un desarrollo medioambientalmente sostenibles en los países.


Ojalá se consiga que todos los países centroamericanos implanten políticas económicas sostenibles con el medio ambiente. Ya que disponen de un medio natural muy valioso que no debería ser contaminado ni destruido por acciones erróneas de los seres humanos.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Residuos Navideños

Empezamos una época de regalos, comilonas, cenas empresa, amigos invisibles, compras, adornos navideños, … En definitiva, época de consumo.

Es difícil salir del “espíritu navideño” que nos empuja a demostrar nuestro amor a través de regalos, pero podemos hacerlo un poco más sostenible.

Una de las formas más sencillas es evitando en la medida de lo posible el papel de regalo. La ilusión es abrir un regalo, no el papel que lo envuelve. A lo que hay que sumar que la composición plástica, que lo hace más flexible, dificulta su reciclado.

Unos sustitutos ideales son el papel de periódico (disponible en todas las casas) o el de embalaje. Ambos tienen un fácil reciclado, son más económicos y si los quieres adornar siempre puedes recurrir a flores hechas con diferentes papeles, lazos con restos de lanas e hilos de colores vivos, o pegarle una ramita de lavanda o tomillo (que aparte de color, dará un buen olor).

A parte del envoltorio, el regalo también puede ser sostenible. Los juguetes de madera, a parte de ser bonitos, son más naturales que los hecho con plásticos de difícil clasificación y reciclado. Si tu casa está demasiado llena de juguetes, hay numerosos organismos encargados de recoger juguetes, con lo que le damos una segunda vida a juguetes que no se usan.

Otros elementos característicos de esta época son los adornos navideños. Los hay de todos los colores y formas, pero nada mejor que hacerlos nosotros mismos. En internet hay innumerables páginas webs en las que te describen paso a paso la forma de hacer adornos, desde bolas de navidad hechas con bombillas viejas, girnaldas con piñas, envoltorios de regalo con rollos de papel higiénico, etc.



Estas fechas son para disfrutarlas, pero sin olvidar nuestras prioridades.

¡Feliz Navidad!

lunes, 8 de abril de 2013

¿Sabéis que en España en el 2011 se generaron 531 kilogramos por persona?


Esto puede parecer un dato más, que no nos influye en nuestra vida cotidiana, pero no es así. Muchas personas creen que si tiran cualquier residuo al contenedor gris, alguien en una planta de clasificación lo separará en función del material del que esté hecho. Nada más lejos de la realidad, los camiones que recogen estos contenedores, una vez llenos, van directos a los vertederos, donde vierten todo su contenido, se compacta y es enterrado.

Si multiplicamos los 531 kilos de basura generada,  por los 46.152.925 residentes que éramos en España hace dos años, se puede afirmar que se generaron 24,5 millones de toneladas de residuos, que hubieran acabado debajo de la tierra sin ser reciclados.

Según datos proporcionados por la Comisión Europea, se recicló el 15 % de toda la basura que se tiró en nuestro país. Muy por detrás de países como Suiza (35 %), Alemania (45%) o Irlanda (37%), países que se encuentran a la cabeza del reciclaje europeo.  Nuestros hábitos de consumo son muy diferentes a los del resto de Europa, pero si nos concienciamos y luchamos por ellos, podremos mejorar nuestro porcentaje, participando en la recogida de selectiva.

Es mejor tener cuatro cubos de basura en casa, que 24,5 millones de toneladas debajo de la tierra, ¿no creéis?

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿CÓMO SE RECICLA?



A partir de conversaciones con personas de grupos sociales y edades, he ido observando las numerosas dudas sobre reciclaje que tiene nuestra sociedad.

Sobre el contenedor que menos dudas hay es el verde, ya que parece que está claro que en él sólo hay que echar vidrio. Es imprescindible no confundir el vidrio con el cristal. Los espejos, ventanas, copas, vasos o cualquier tipo de cristal y cerámica deben ser depositados en el contenedor de resto (el gris). Cualquier bote de conserva o botella de cerveza, vino, refresco y agua SIEMPRE AL VERDE.

El contenido del azul parece estar también claro, sólo papel y cartón. En ocasiones el cartón está adherido a algún tipo de plástico (es el caso de algunos envases), lo ideal sería separarlo, pero si no es posible, las plantas de reciclaje de papel disponen de selectores ópticos capaces de detectar estos plásticos y separarlos. Nunca debe echarse  los envases tipo brick en el contenedor azul, ya que deben depositarse en el amarillo.

Pero por el contenedor que siempre me preguntan es el amarillo, ¿qué hay que echar en el contenedor amarillo? ¿Sólo se echan plásticos y metales? ¿Puedo echar juguetes?... A lo que yo respondo, al contenedor amarrillo sólo hay que tirar ENVASES de plástico, aluminio y metal. Ecoembes dispone de una página web que nos ayuda a saber donde van los residuos de los que dudemos.

http://www.reciclaenvases.com/index

lunes, 6 de agosto de 2012

CAMBIO DE UNIDADES EN LOS OBJETIVOS DE RECICLAJE


Como comenté en mi anterior publicación, con la aprobación de la ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados, se establecen nuevos objetivos de reciclaje. Antes del 2020 se ha de reciclar el 70% en peso de los residuos de construcción y demolición, y el 50% en peso de papel, plástico, metales, vidrio, biorresiduos y otras fracciones reciclables.

En la ley 10/1998 de residuos la unidad en los objetivos eran los kg/ hab, lo que nos indicaba la cantidad de residuos que reciclaba de media cada ciudadano español.

El problema de esta unidad radica en que, este dato no es relativo al total producido. Aunque sabíamos los kg/hab recogidos selectivamente, no podíamos saber si esa cantidad era alta o baja, ya que nos faltaba el total producido.

Con los objetivos para el año 2020 podremos conocer no sólo la cantidad de material que se recicla en nuestro país, también sabremos cuál es la calidad y eficacia de la gestión de residuos española.

viernes, 3 de agosto de 2012

PRIMER ANIVERSARIO DE LA LEY 22/2011, DE RESIDUOS Y SUELOS CONTAMINADOS



El 29 de julio del año pasado se publicó en el Boletín Oficial del Estado la ley referente a la gestión de residuos, resultado de la transposición de la Directiva Europea 2008/98/CE.

Al redactarse con el apoyo de la legislación europea, las directrices generales coinciden en ambas.

En el artículo 22 de la ley española, quedan definidos los objetivos específicos de recogida que deben alcanzarse antes del año 2020:

  1. La cantidad de residuos domésticos y comerciales destinados a la preparación para la reutilización y el reciclado para las fracciones de papel, metales, vidrio, plástico, biorresiduos u otras fracciones reciclables deberá alcanzar, en conjunto, como mínimo el 50% en peso.
  2. la cantidad de residuos no peligrosos de construcción y demolición destinados a la preparación para la reutilización, el reciclado y otra valorización de materiales, con exclusión de los materiales en estado natural definidos en la categoría 17 05 04 de la lista de residuos, deberá alcanzar como mínimo el 70% en peso de los producidos.
En mi opinión éste es uno de los factores más relevantes en la aprobación de esta ley. A partir del cual surgen dudas, ¿seremos capaces de llegar a estos objetivos antes de la fecha señalada? ¿Las administraciones públicas son conscientes del trabajo que hay que realizar antes del 2020? ¿Seremos capaces de asumir las sanciones que nos impongan desde Europa si no alcanzamos los objetivos?

viernes, 20 de julio de 2012

BIENVENIDOS A RESIDUOS SOSTENIBLES


Los residuos son un problema de todos, por lo que somos TODOS lo que tenemos que participar en su correcta gestión.
A medida que nuestra sociedad ha ido creciendo, lo ha hecho a la par la cantidad de basura. Pero no sólo ha aumentado su producción, también lo ha hecho su composición.
Al hablar con nuestros abuelos, nos cuentan que ellos casi no generaban residuos, ya que utilizaban envases reutilizables, por lo que lo único que tiraban era materia orgánica que era reutilizada por aquellos que vivían en zonas rurales como abono o alimento para los animales.
Deberíamos aprender más de ellos, porque nos ahorraríamos dinero, energía y espacio en vertederos. Pero… ¿Seríamos capaces de volver a utilizar envases reutilizables y a generar nuestro propio compost?

En la actualidad disponemos de la tecnología que nos ayuda a clasificar nuestros residuos y reciclarlos casi en su totalidad, para producir materiales nuevos. Para ello, sólo se nos pide que separemos en nuestras casas los envases, vidrio y papel del resto de nuestros residuos.